lunes, 28 de mayo de 2007
Un juego de estrategia, un deporte, una ciencia. A todos los calificativos, el ajedrez debe sumar una cualidad: una terapia educativa.

No es difícil identificar a Thomas en medio de un grupo de niños. Alto y conversador, corre de un lado para otro, haciéndose notar. Es un niño alegre de ocho años que, como cualquier otro, gusta de estar con sus amigos, jugar a la pelota y compartir con su familia.

Es el segundo de tres hermanos, está en primero básico del Antofagasta British School y tiene dos características que lo hacen especial: presenta importantes problemas de déficit atencional… y es campeón de ajedrez.

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Puede que parezca contradictorio, dado que la mayoría ve este deporte como un juego de estrategia que requiere altas dosis de concentración; sin embargo, de la mano de Thomas y su madre, descubrimos que el tablero también puede ser una terapia alternativa para el tratamiento de estas tan comunes alteraciones conductuales.
María Soledad Ojeda, mamá de Thomas, nos cuenta cómo su hijo y el ajedrez se encontraron, al parecer, para no separarse nunca más.

¿En qué momento Thomas descubrió el ajedrez?
Thomas tiene una inmadurez que lo hace más inquieto que los demás niños. Como familia emprendimos la búsqueda de muchas terapias y tratamientos para que se adapte socialmente. En un campamento de verano, hace dos años atrás, uno de sus monitores le enseñó a jugar ajedrez y desde ahí Thomas no lo dejó nunca más.

En esos momentos, nos dimos cuenta de que había que incentivar su interés y, en una primera instancia, tomó clases particulares de ajedrez porque no podía aún integrarse en un grupo. Su primer maestro fue Javier Egaña, quien logró enfocarlo y encauzar este interés. Este profesor le enseñó a Thomas cómo comportarse frente al adversario, cómo controlar los tiempos y los impulsos, lo que por supuesto es un gran mérito.

Después de estas clases individuales con el profesor, empezó a integrarse a grupos donde jugaba dos a tres partidos diariamente, que en realidad era lo único que lo tranquilizaba y lograba que se concentrara profundamente.

¿Cuáles fueron los primeros beneficios que percibieron como familia?
Como Thomas tiene problemas de concentración, lo más evidente era darnos cuenta que existe algo que logra mantenerlo enfocado. Luego comenzó el desarrollo del pensamiento lógico, de las matemáticas que le fueron muy fáciles de aprender. Como decía Iván Morovich, el ajedrez radica en la toma correcta de decisiones, es decir, te entrega las herramientas para tomar tus opciones de manera controlada y segura. Para mí, como mamá, es un premio porque lo ha ayudado muchísimo.

¿Cuándo Thomas comenzó a participar en grupos de ajedrez?
Desde el principio de sus clases Thomas mostró cambios conductuales, de manera que lo fuimos integrando con otros niños que practican este deporte. Empezó a participar en la academia del colegio y a practicar a diario hasta que, casi sin darnos cuenta, le ganaba a los otros niños y el año pasado fue campeón de Antofagasta en su categoría y en otra superior.

¿Cómo enfrenta Thomas los campeonatos?
Él participa muy feliz.

¿Y no tiene problemas de frustración?
No, de ninguna manera, porque el ajedrez tiene dos aspectos destacables: la competencia con el otro y la competencia con uno mismo, que es donde radica la parte educativa.

Hemos puesto más énfasis en este ítem, el educativo, pues hay un tema de control de los impulsos y de las emociones negativas que resulta altamente positivo.

O sea que podrían recomendarlo.
Por supuesto. De hecho si mi testimonio ayuda a otras madres que vivan una situación similar, para mí sería muy importante, porque este tipo de trastornos que son básicamente por una inmadurez neurológica, logran superarse con el tiempo. En algún momento estos niños van a alcanzar un desarrollo emocional acorde a su edad, pero, mientras, debemos entregarles las herramientas para que puedan desenvolverse en su medio.

¿Cómo es la relación hoy con sus pares?
Ha avanzado mucho. Para mí es todo un mérito que hoy Thomas comparta con sus compañeros y logre interactuar con ellos. El ajedrez, además, le da una instancia donde competir de igual a igual con contrincantes de todas las edades, lo que también es un desafío para que se supere constantemente.


AJEDREZ COMO PROYECTO EDUCATIVO

Hugo Álvarez es el monitor de un innovador proyecto que integra al ajedrez como actividad extracurricular para los menores. Como Campeón de Antofagasta el año 1981, su desafío hoy es formar nuevos valores para el ajedrez local.

Esta actividad es impulsada por Chiledeportes en conjunto con la Universidad del Mar y por el Club Deportivo Círculo de Ajedrez.

¿Cómo nació esta iniciativa?
Creo que debemos potenciar más a los talentos antofagastinos, para lograr mejores resultados a nivel nacional. Es un curso de cuatro meses, donde los niños aprenden teoría y estrategia, para después aplicar lo aprendido en partidas con sus compañeros.

Las clases teóricas son los martes y jueves y luego los días sábado llega el momento de jugar. Ahora, los alumnos aprenden aperturas y técnicas de juego.

¿Es el ajedrez un deporte?
Entre los profesionales se dice que el ajedrez es un compendio de deporte, juego, ciencia e incluso arte, porque cuando se llega a cierto nivel de excelencia se encuentran, dentro de las posiciones de las jugadas, combinaciones y maniobras que son verdaderas obras de arte.

¿Qué tan competitiva es esta disciplina?
Con el ajedrez se potencian habilidades cognitivas como la memoria y el análisis, lo que lógicamente se refleja en el desarrollo de la inteligencia. Pero, además, mejora la autoestima del niño, porque el sólo hecho de saber enfrentarse de manera correcta al adversario, implica una capacidad especial, lo que favorece mucho la capacidad de los menores para aceptar desafíos.

¿Desde qué edad es recomendable que se practique?
Desde los cinco años es lo ideal…

¿Antes que el colegio?
Claro, si hay niños que no saben aún leer ni escribir, pero ya saben jugar ajedrez.

¿Y hasta qué edad se puede aprender?
Este es un deporte que no tiene limitantes. Se puede practicar a cualquier edad, lo importante es la constancia, porque lo óptimo es practicar a diario, al menos dos horas, para alcanzar los más altos niveles de rendimiento.

El profesor Álvarez destaca que, en algunos países, el ajedrez pasó a ser una asignatura más dentro de la malla curricular de los colegios, debido a que sus características lo hacen complementario de otros ramos como matemáticas, comprensión del medio e, incluso, historia.


EL PROTAGONISTA

Finalmente llegó la hora de conversar con Thomas, para que con sus palabras nos explicara esta gran afición por el deporte ciencia.

Es importante destacar que Thomas obtuvo el primer lugar en un campeonato intercolegios y no sólo en su categoría, pues debido a sus habilidades lo invitaron a jugar en un nivel superior (categoría sub 12), donde resultó invicto.

¿Cuál es tu técnica Thomas para jugar ajedrez?
Yo tengo un juego que es de defensa y ataque. Estoy muy atento a lo que hace el otro jugador y así me resulta fácil ganar.

¿Y como lo haces?
Hay que pensar bien la siguiente jugada, nunca hacer lo que se te ocurra primero. Hay que mirar el tablero y después recién jugar.

¿Te gusta mucho jugar?
Me encanta. Yo juego todos los días con mi papá y con el computador… a mi papá a veces le gano, pero al computador es súper difícil.

¿Y juegas en el colegio?
Sí, en una academia donde van niños de varios cursos, pero a mí me gustaría que fueran muchos más niños, porque así podríamos hacer más campeonatos. Es entretenido cuando uno juega con personas nuevas, para aprender más.

¿Y no te aburres?
Cómo me voy a aburrir si es entretenido. Lo que más me gusta es practicar aperturas, porque con una buena apertura, ganar es más fácil.

¿Y qué pasa cuando pierdes?, ¿te da pena?
No, porque casi nunca pierdo. Pero cuando pierdo, pienso que tengo que prepararme mejor para el otro partido y aprender alguna jugada nueva y así poder ganar.

Hay una niña con la que juego siempre y me sale difícil ganarle, porque sabe jugar bien. Yo toda la semana busco una apertura nueva para ganar, pero a veces no puedo no más.

¿Me puedes enseñar algo?
Mira, te puedo decir como se mueven las piezas, pero tienes que poner mucha atención para que no te hagan jaque mate. Ahí es cuando te ganan.

También te pueden dejar ahogado que es algo parecido, pero es como un empate. Eso se llama tabla.

Pero qué difícil…
No si no es tan difícil. Si uno practica puede ganar todas las veces que quiera. En el computador yo me conecto con otras personas y hacemos partidas. Así practico harto.

¿Y que otras cosas te gustan?
También me gusta el fútbol, juego de arquero y atajo las pelotas. Pero lo que más me encanta es el ajedrez.

¿Qué te gustaría hacer cuando grande?
Cuando sea grande voy a seguir jugando ajedrez siempre, le voy a enseñar a los niños, voy a organizar campeonatos, voy a ir a otros lugares. Hasta que sea viejito.

FUENTE: www.tell.cl vinculo directo a la noticia: http://200.24.235.2/tell.cl/antofagasta/modules.php?op=modload&name=News&file=article&sid=127

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Publicado por Desconocido @ 15:59